¿Días de 48 horas? Aprende a gestionar tus 24




Más de una vez hemos implorado por días de 48 horas, pero esta situación no siempre se da porque tengamos una sobresaturación de tareas, muchas veces somos nosotr@s l@s que no sabemos sacarle el rendimiento adecuado al tiempo que tenemos y nos distraemos con facilidad, es más, hay veces que buscamos esas distracciones dónde no las hay, pero esto tiene solución. Te dejamos algunas ideas para exprimir al máximo ese tiempo y ganarle la batalla a esos ladrones de tiempo 




Prioriza tus actividades, ten claro la importancia y urgencia de cada una. Nos acostumbramos a atender las cosas según van llegando pero es importante pararse un momento y valorar el grado de importancia de cada una y cuánto urge, para así poder ordenarlas correctamente en el tiempo.
Si esto lo haces en una lista de tareas es estupendo, no hay nada más satisfactorio que tachar luego esas tareas cuando las has finalizado.


Planifica tus cosas en una agenda, calendario o similar. Es fundamental tener organizadas las tareas, para poder hacer un uso adecuado del tiempo. La agenda te servirá para además de planificar, para organizar, priorizar y recordar. Puedes usar desde la clásica agenda de papel, hasta las aplicaciones más modernas que la tecnología pone a nuestro servicio, ya eso depende de los gustos de cada persona.



Ordena tu espacio de trabajo y mantenlo limpio. Es importante saber dónde está cada carpeta, archivo, evitará que desaproveches tu tiempo en momentos de pleno trabajao/rendimiento o en los que si que está todo cronometrado. Ese tiempo que dediques ordenando es tiempo bien invertido, hazme caso. Además que tener todo patas arriba provoca mucha angustia y no invita a ponerte manos a la obra.

El correo electrónico es un gran ladrón de tiempo si no sabemos cómo trabajar con él, puede ocuparte todas las horas del día y más. Organiza tus emails en grupos, archívalos, pon etiquetas, evita cadenas, listas de distribución que no te interesan.

Evita las distracciones posibles, y sobre todo si trabajas frente al ordenador. Navegar por internet puede suponer horas perdidas frente a la pantalla, lo mismo ocurre con redes sociales o el teléfono. Si cada 5 minutos miras el whatsapp lo mejor es que dejes el teléfono apartado de la mesa y sólo lo consultes en los momentos de descanso. La música puede ser una distracción pero también puede ayudarte a trabajar. Todo dependerá de la persona y de la tarea que desarrolles. Aunque si que es cierto que si se trata de redactar, planificar…no pongas esas canciones que desatan en ti la pequeña estrella de canción que llevas dentro, porque sin darte cuenta habrás dejado de lado el teclado y estarás a pleno pulmón cantando con una diva de la canción.

Las interrupciones. En el trabajo son un clásico, recibir una llamada como recibir visitas inesperadas puede hacer que pierdas mucho de tu tiempo. Hay que aprender a cortar conversaciones. No decimos que no atiendas al teléfono, puedes atender esa llamada pero no pasar más de 5 minutos a menos que tenga que ver con lo que realmente estás trabajando. Si contestas de forma diplomática y educada con “te llamo dentro de una hora, me pillas trabajando” “mejor nos vemos mañana” “¿te parece si tomamos café mañana y charlamos?” no tiene porqué haber ningún problema.

Aprende a decir NO. Igual que hay que aprender a cortar, también hay que aprender a decir no. Decir no a los planes inmediatos, que son estupendos y que nos encantarían hacer pero que no está en nuestra lista de prioridades (esa que ya habíamos hecho) y por otra parte decir no a tareas. No podemos asumir todas las cosas que nos sugieran los demás. Tenemos que conocer nuestras limitaciones, y ser conscientes de lo que podemos hacer y lo que no. Abarcar más de lo que podemos nos puede conducir a un estado de estrés contínuo, pues por muy bien que organicemos nuestro día, el día tiene 24 horas, y magia no hacemos.

Acaba con las reuniones interminables. Además de seguir el orden del día, ocupate de que el tema no se desvíe. En situaciones de bloqueo mejor pasar a la siguiente cuestión, así se extrae más rendimiento de la reunión y la paciencia no llegará a los umbrales de la desesperación.

Date descansos. Cuando lleves una hora y media o dos horas, descansa. Tómate un té, un café, mira por la ventana… Un descanso de no más de 10 minutos te permitirá un respiro a tu mente para retomar con aire renovado lo que estabas haciendo y te cundirá más el tiempo. Entiendo que hay veces que estamos empantallad@s y las musas de la inspiración hay que aprovecharlas, pero aún así hazlo, en cinco minutos las musas no irán muy lejos.


No pospongas tareas. Todos tenemos esa tarea que siempre aplazamos para otro momento. Puede que sea porque no esté bien planificada, organizada, por no tener los objetivos claros...Si son tareas muy duraderas, puedes dividirlas por etapas, de esta forma será más llevadera. Si la tarea en sí no te gusta (hay que ser realistas, hay tareas que son tediosas, aburridas...) mejor atacarla a primera hora del día, para así terminarla cuanto antes y no martirizarte durante todo el día de lo que te espera.

Evita la negatividad. Pensar no me va a dar tiempo, o esto no va a salir como espero, al final hace que generernos un estrés innecesario y seamos poco productiv@s. Adelantarnos a los acontecimientos, más que ayudarnos nos pone trabas a la hora de trabajar, ralentizando nuestro trabajo. Focaliza tu mente en la tarea en sí y nada de suposiciones y mucho menos negativas.




Educadora socioambiental




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